Secretos que no se pueden contar
Son dos cuentos dirigidos a chicos de nueve
años. Los protagonistas, Marc y Luis, tienen esa edad en la que la imaginación
y la fantasía se desborda. El primer cuento, ODIPAR, narra la historia
de Marc, el hijo de un pescador cuyas experiencias se desarrollan en su pequeño
pueblo. En su afán por conocer al pez vela, el animal más hermoso y elegante de
los océanos, se siente atraído por el mar y se convierte en una obsesión.
En el segundo cuento EL ÚLTIMO BARCO PIRATA,
la tierra de Luis es Mallorca, una isla rodeada de playas y de acantilados en
los que se ocultan numerosas grutas. Por su abuelo que, según dicen, es como un pozo de ciencia, se entera de que en
los siglos XVI y XVII llegaban barcos piratas y escondían sus botines en las
cuevas.
Son dos historias diferentes cuya similitud es que los niños son los dueños de sus propias vidas, su imaginación no tiene fronteras. Se sienten a años luz de los adultos y, al mismo tiempo que descubren mundos insólitos, aprenden a discernir la maldad de la bondad. Ese poder de creer que todo es posible les obligará a resolver por sí mismos los problemas que se les plantean y será el medio que les ayude a formarse en un futuro. Tanto Marc, el hijo del pescador, como Luis, un niño de ciudad que vive en una isla, vivirán sucesos emocionantes que les marcarán de por vida.
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